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07 de Marzo de 2018
Noticia cedida por Isabel Moreno

Las 6 claves para una buena digestión

Una buena digestión es esencial para la correcta absorción de los nutrientes que nos aportan los alimentos que tomamos.

Nuestro estilo de vida, cada vez más rápido y estresante, no favorece en absoluto las digestiones.

Comer comida ya preparada, rápido, de pie, o con la mente en lo que vamos a hacer en cuanto terminemos nuestro plato, dificulta mucho nuestro proceso digestivo.

Para disfrutar de una buena digestión es importante tomarnos el tiempo suficiente para comer sentados y prestar atención a lo que estamos haciendo. Apartar nuestras preocupaciones y disfrutar de una buena compañía mientras comemos ayudará también a nuestra digestión. Empecemos por lo primero:

Antes de comer:

1.- Crea el entorno adecuado: pon la mesa, apaga el móvil y la televisión, y reserva al menos 20 minutos para estar sentado con tu comida.

 

 

Durante la comida:

 

 

2.- Mastica bien cada bocado: La boca es la puerta de nuestro sistema digestivo, y debería actuar como un gran recibidor en el que la comida se queda el mayor tiempo posible.


La masticación y la adecuada salivación de los alimentos son imprescindibles para una buena digestión. Mahatma Gandhi solía decir:

“bebe tu comida y come tu bebida”, es decir,  mastica y  mastica hasta que tu comida sea casi líquida y tu bebida esté bien ensalivada, y no le faltaba razón."

El proceso digestivo comienza con la masticación. Al masticar producimos saliva, una sustancia muy alcalina que mejora la digestión y la absorción de los alimentos.

Una correcta masticación disminuirá la formación de gases en el tubo digestivo y con ello las flatulencias y cólicos.

Al masticar, activamos además el sistema nervioso parasimpático que se encarga de estimular la secreción de jugos gástricos necesarios para descomponer el alimento.

Energéticamente, la masticación estimula el meridiano del estómago y el de los intestinos, que pasan por la boca, ayudando así al proceso digestivo.

3.- Utiliza fermentados: Los alimentos fermentados son especialmente ricos en enzimas digestivas que mejoran la digestión y la asimilación de nutrientes. Son además, fuente de probióticos, indispensables para una buena salud intestinal.

Introducir alimentos fermentados en nuestro plato es muy sencillo, puedes elegir acompañar tus comidas con 1 o 2 c.s. de chucrut, elaborado a partir de col, o elaborar tus propios fermentados utilizando verduras y agua salada. Encontrarás variadas y atractivas combinaciones que puedes comenzar a consumir después de 1 o 2 semanas de fermentación.

Preparar aliños con shoyu, tamari o vinagre umeboshi, es otra opción para incorporar fermentados. Estos tres condimentos combinan muy bien en salsas para acompañar tus salteados y ensaladas.

También puedes comenzar tus comidas con una sopa elaborada con miso. El miso es un excelente fermentado que contribuirá a mejorar tu digestión y tu salud general. Elaborado habitualmente a partir de granos fermentados de soja, arroz o cebada, su preparación es rápida y sencilla. Simplemente diluye 1 c.p. de miso por tazón de sopa y añádelo a la sopa o crema justo al final, evitando que hierva.

Después de comer:

4.- Evita tomar fruta cruda como postre: La fruta se digiere muy rápidamente produciendo la fermentación inadecuada de los alimentos que hemos tomado con anterioridad.

Si te apetece tomar fruta, mejor hazlo medio hora antes de comer o tómala entre horas a modo de tentempié.

5.- Termina tu comida con un té o bebida digestiva: Cerrar la comida con una bebida digestiva es una ayuda extra para mejorar tus digestiones.

Una excelente opción es el té bancha o kukicha, conocidos por su capacidad para neutralizar la acidez estomacal y por su alto poder alcalinizante.

Si quieres un efecto más intenso, añade ½ cp. de pasta umeboshi o disuelve ½ ciruela en el té. La umeboshi tiene un rápido efecto alcalinizante, y su alto contenido en ácido cítrico ayudará a reducir el ácido láctico que se origina durante el proceso de asimilación de nutrientes, reduciendo así la sensación de fatiga que muchas personas experimentan después de comer.

También puedes utilizar infusiones de plantas carminativas como tomillo, comino o hinojo. Unas hojitas de menta en tu infusión, además de sabor, ayudará a que tu digestión sea menos pesada.

6.- Finalmente, reposa unos minutos después de comer: Si puedes, este es un hábito muy práctico para ayudar a tu digestión.

La digestión necesita calor, descansar unos minutos con las manos en el estómago ayudará a dirigir la energía a esa zona, favoreciendo así el proceso digestivo.



Más consejos:

 

La receta que ayuda a tu digestión

La masticación nuestro gran aliado

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