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Cuida tu digestión en verano

Cuida tu digestión en verano

La salud digestiva e intestinal es uno de los pilares para nuestro bienestar físico y emocional.

Una buena digestión ayuda a que nos sintamos fuertes, nutridos y con energía para disfrutar de nuestras actividades diarias.

En verano, las comidas rápidas, fuera de casa, con ingredientes y sabores a los que no estamos acostumbrados, hacen que nuestro sistema digestivo se resienta.

Si quieres asegurar que tu digestión no arruina tus vacaciones, toma nota de estos consejos.

1.- Mastica, mastica, mastica.

El proceso digestivo comienza con la masticación. “Bebe tu comida y come tu bebida” decía Ghandi, y es que masticar bien tu comida aporta muchos beneficios para una digestión adecuada.

Gracias a la masticación producimos saliva, sustancia alcalina que estimulará la secreción de jugos digestivos.

Masticar favorece la acción del sistema nervioso parasimpático que rige la digestión y estimula los meridianos de los órganos que intervienen en este proceso.

2.- Tómate tu tiempo.

Comer rápido estresa nuestro sistema digestivo. Aunque estés haciendo turismo dedica al menos 30 minutos a pararte, sentarte y comer.

Si estamos nerviosos o activos el sistema nervioso simpático estará activo e impedirá la secreción de jugos gástricos dificultando la digestión.

3.- Si puedes, comienza con una sopa, salada mejor.

Si sufres de digestiones pesadas, no está de más llevar contigo un poco de miso. Comenzar tu comida con un caldo salado favorecerá tu digestión, si utilizas miso, estarás aportando enzimas digestivas y probióticos que ayudarán a tu salud intestinal.

Yo lo llevo con frecuencia cuando viajo, meto en un tuper las cucharaditas de miso que voy a necesitar, una por sopa, y luego según dónde esté, simplemente lo disuelvo en agua bien caliente.

No te puedes ni imaginar lo bien que sienta, incluso en verano cuando hace calor.

4.- Incluye algún fermentado en tu comida.

Aceitunas, chucrut, alcaparras… Los fermentados son fuente de probióticos y enzimas y mejorarán tu proceso digestivo.

La umeboshi suele ser otro de los componentes de mi botiquín de viaje. La tomo especialmente si voy a hacer montes o paseos largos, pues al ser una alimento muy alcalinizante contrarresta el ácido láctico que se genera cuando hacemos deporte.

Igualmente, es un remedio extraordinario para desarreglos digestivos que en muchas ocasiones surgen por el consumo de alimentos excesivamente acidificantes.

Puedes tomar una ciruela umeboshi antes o después de las comidas, o llevar contigo las bolitas Ume-san, preparadas con ciruelas umeboshi y hojas de shiso, alivian intoxicaciones, naúseas y digestiones pesadas. Toma 2 a 3 bolitas después de las comidas.

5.- Termina con un buen té.

Finalizar tus comidas con un té alcalinizante es un truco sencillo para evitar digestiones pesadas.

El té bancha o kukicha son ideales en cualquier momento y especialmente si sufres de mala digestión. Hoy en día puedes llevar tus sobrecitos de té kukicha en el bolso y tendrás una bebida digestiva con tan sólo añadir agua hirviendo.

6.- Si puedes, reposa.

Reposar sentada durante 15 minutos después de comer facilitará tu proceso digestivo, facilitando que la energía de tu organismo se concentre más en esa zona.

Después de ese tiempo, muévete, sigue con tu ruta turística, date un paseo por el campo o la playa, La actividad y el movimiento suave ayudará a la asimilación y distribución de nutrientes.

7.- Ante una descomposición:

Ume-sho-kuzu Seguro que ya has oído hablar de esta maravillosa bebida. Una combinación de tres ingredientes: umeboshi, tamari y kuzu.

Además de ser útil en casos de debilidad general, falta de vitalidad, resfriados, agujetas… Es especialmente interesante para aliviar problemas digestivos e intestinales como diarrea, estreñimiento o digestiones difíciles.

Toma nota de cómo prepararla:

1. Disuelve una cucharadita de Kuzu en un poco de agua fría.

2. Añade a un cazo con una taza de agua fría y coloca a fuego suave removiendo constantemente, en un par de minutos comenzará a espesar.

3. Incorpora la pulpa de una ciruela umeboshi o una cucharadita de pasta umeboshi.

4. Mezcla bien y añade unas gotitas de tamari. (si no lo tienes a mano, no te preocupes, los ingredientes más importantes son la umeboshi y el kuzu).

5. Remueve y toma caliente.

¡Felices digestiones!

Artículo escrito por Isabel Moreno, Macrosano